Los dibujantes del estudio de animación Disney-Pixar viajaron a Venezuela ¿La causa? Que allí encontraron lo que estaban buscando con ahínco: El escenario perfecto
para su nueva historia animada: "Up, Una Aventura de Altura", la película que abrirá el 13 de mayo la edición 62° del Festival de Cine de Cannes -primera vez que un film de animación abre dicho Festival-. Luego de que Ralph Eggleston, el diseñador de Wall.e, les mostrara un video de la imponencia de los paisajes de La Gran Sabana, región compuesta por el Churú Merú (Salto Angel) los tepuyes, las fosas profundas con especies que nunca han salido de sus p
aredes, ríos exuberantes, aguas de colores y las plantas exóticas, con lo cual convenció a todos de que no había en el mundo un lugar mejor. A partir de allí no dudaron en convertir a la Guayana venezolana en el "sitio perfecto". "Queremos que la gente sienta que este es un lugar que existe en el mundo real. No es Dorothy yendo al mundo del Mago de OZ", ha dicho el director de la cinta Pete Docter (el mismo de Monsters, Inc). "Y una de las cosas que más se destacó fue que, a pesar de ser un lugar real, parece de otro mundo, no en vano inspiró la escritura del clásico "El Mundo Perdido" tanto así que tiene la fuerza de un personaje.
La película , además será la primera de los estudios Pixar que usará técnicas de tercera dimensión (3D) en algunas escenas específicas, lo que ha generado mucha expectativa pues ese siempre ha sido un intento más o menos fallido en la historia de la cinematografía, ya con este hecho la película tendrá una importancia histórica indiscutible. No obstante, los productores insisten en afirmar que la tecnología no será la estrella del film, pues eso corresponde a la historia que cuenta
, la cual retrata los conflictos de un hombre que ve acercarse el momento de su muerte acometido de sentimientos que van desde la culpa y la frustración hasta el reiterado recuerdo de un gran amor, todo eso junto al abismo generacional que implica la convivencia obligada con un idealista niño explorador en unas condiciones y un lugar inéditos.

No es la primera vez que el mundo de la literatura y el espectáculo pone sus ojos en esta región venezolana. Julio Verne la mencionó cuando escribió "El Soberbio Orinoco" 1898, pero fue sir Artur Co
nan Doyle quien ubicó su novela "El Mundo Perdido" 1912, entre el sur de la Orinoquia y el norte de la Amazonia, en el libro que sería llevado a la pantalla por los Estudios First National Pictures en 1925 con un rotundo éxito para la época. 70 años después, Michael Crichton publica su "Parque Jurásico" 1992, cuyos derechos filmicos son adquiridos por la Warner, lo que se concreta al año siguiente marcando un hito en cuanto a dinosaurios en la gran pantalla. Es bueno aclarar que a pesar de
que la acción de esta última está ubicada en una isla de Costa Rica, Steven Sepielberg se vio tentado a usar escenarios de La Guayana venezolana, pero no lo hizo porque la vastedad majestuosa de dichos escenarios hubiesen quitado verosimilitud a la historia, tomando en cuenta que el parque se ubica en una pequeña isla centroamericana. No obstante Crichton, titula la segunda parte de la saga jurásica con el nombre de "El Mundo Perdido" en homenaje a Conan Doyle y su escenario venezolano.

Se trata de unos paisajes increíbles, y no es para menos, pues la región donde se ubica la Gran Sabana, Canaima, El Roraima, Imataca, la sierra de Pacaraima y de Maigualida, y que atraviesan los rios Caura, Cuchivero, Caroní y Cuyuní, pertenecen a la sub región del Maciso Guayanés, mejor conocida como "El Escudo Guayanés" bloque compacto tan antiguo, que fue el primero en asomarse a la superficie del océano primigenio, antes, incluso, de que emergiera el supercontinente original o Pangea. Así que estamos hablando de la región más consolidada geológicamente y que ya era antigua, aún antes de que aparecieran siquiera Los Andes, Los Alpes, Los Urales, Los Himalaya, Las Montañas Rocosas o El Gran Cañón del Colorado. Sin duda otro mundo, no en vano fue el escenario de la novela El Mundo Perdido. 
En 2004 el equipo de Pixar viajó junto con Docter, el subdirector Bob Peterson (autor de "Buscando a Nemo") y 11 personas más, a la Gran Sabana. Allí tomaron cientos de fotografías y dibujaron los bosquejos para capturar el más mínimo detalle y plasmarlo en la película. "Tardamos tres días en llegar al lugar, porque hay que tomar un avión, luego otro avión, luego viajar en jeep,tomar un helicóptero, luego en otro "todo terreno", luego caminar por senderos selváticos y escarpados. Pero al llegar, no podía creer lo que veía. Hay acantilados de 90 grados de inclinación que sobresalen 1,6 km desde la selva. Están esas rocas con formas extrañas. Las ves y piensas: '¡So
n tortugas gigantes!'. Pero es solo una roca. Realmente sientes que estás en otro planeta. Hay plantas y animales que no existen en ningún lado. Es otro mundo", dijo Docter. De hecho, tenían pensando que el escenario principal de la historia debía ser una isla perdida pero "En Pixar comenzamos a hacer investigaciones y cuando escuchamos sobre este remoto lugar en Suramérica, supimos que teníamos que ir hasta allá. Es un lugar mágico y salvaje, del que yo desconocía su existencia antes de empezar hacer la película, sin duda, el lugar perfecto para una historia fascinante".
Alí Reyes H
Fuentes:
Sonia Hernández, Ultimas Noticias, Caracas 19 de abril del 2009.

Dedicatoria:
Valeria Cartaya Navarro
Grecia Cartaya Navarro